Artículo: Venta de departamentos cae 22% y piden políticas que promuevan arriendos

/blog/Identidad-Local
2019-07-18

Una baja del 22% evidenció la venta de departamentos nuevos durante mayo en la Región. En el periodo se transaron 161 inmuebles, cuya duración subió a 35 meses, lo que significa que las inmobiliarias se demoran más tiempo en vender.

Esta situación se produce en el contexto de una compleja situación económica regional, caracterizada por una tasa de desempleo al alza desde agosto-octubre de 2018 y que hoy se sitúa por sobre el 8%; por un indicador de la Actividad Económica Regional (Inacer) que el año pasado tuvo variación negativa en tres de los cuatro trimestres respecto de 2017; y por la caída de la superficie total autorizada para edificación habitacional, que en abril bajó 57,5% en comparación al mismo mes de 2018.

TENDENCIA A LA BAJA

La cifra de venta de departamentos no sorprende en el sector de la construcción pues, advierten en el gremio, responde a una tendencia a la baja en el último periodo en la adquisición de una propiedad, lo que es inversamente proporcional a la situación de los arriendos. Una de las razones para explicar esto en el alto precio de las viviendas. El 25% de la oferta apunta a viviendas entre 2.001 y 2.500 UF, el 18% se sitúa entre 2.501 y 3.000 UF, mientras que un 15% de la oferta oscila de 3.001 a 4.000 UF. En cuanto a superficie de vivienda, la oferta de departamento se concentra principalmente en dos tramos: un 50% se ubica entre 51 y 70 m² y un 33% en el tramo de hasta los 50 m².

En cuanto a ubicación, la mayor cantidad de unidades de departamentos se concentran en el borde costero con 15%, seguido por el sector de Viña Norte con 14%; Barón-Placeres con 11%; y Quilpué con el mismo porcentaje.

Otro factor que ha inclinado la tendencia al arriendo, pasa por las condiciones del crédito bancario donde la exigencia media es de un 20% del total, encontrando puntas que alcanzan el 30% del valor completo de un inmueble.

OPCIONES DE ARRIENDO

“Dentro de las principales propuestas que hemos presentado al Gobierno buscando acelerar la reducción del déficit (de viviendas) así como mejorar la calidad del entorno urbano de las familias, hemos propuesto la creación de un modelo público-privado para ampliar las posibilidades del acceso al arriendo de una vivienda por parte de las familias”, comentó el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso, Gian Piero Chiappini.

UNA ESTRUCTURA

El líder gremial explica que se apunta a crear la institucionalidad necesaria para construir, mantener y administrar inmuebles en arriendo, lo que a su juicio debe ir acompañado de un reimpulso al subsidio en arriendo destinado a personas jóvenes y familias con vulnerabilidad transitoria o que aún no consiguen estabilidad laboral.

De esta manera, sostiene el timonel, “nos hacemos cargo del problema del acceso a la vivienda, que se ha dificultado durante los últimos años por múltiples causas expuestas por nuestro gremio, pero además recogemos una tendencia que se impone en los mercados más desarrollados, donde el porcentaje de propietarios de viviendas es mucho más bajo que en Chile”.

Esto en referencia a modalidades que ya empiezan a proyectarse en la Región como el denominado “coliving”, o también la existencia de proyectos que están destinados prioritariamente al arriendo más que a la venta directa.

INSTRUMENTOS

Sin embargo, también apunta a que sería una opción para resolver el déficit de viviendas sociales en el país y particularmente en la Región que se caracteriza por ser la que alberga más campamentos.

“Hay que perfeccionar los instrumentos utilizados para asignar subsidios y mejorar la focalización del gasto social en viviendas. Así se podría avanzar más rápido hacia el objetivo de revertir el aumento del número de campamentos y disminuir la presencia de los dos primeros deciles en el déficit habitacional de interés social total”, dijo Chiappino.

En cuanto al financiamiento del bien raíz, el líder sectorial remarcó que la propuesta del gremio es “velar por el equilibrio entre la necesaria estabilidad del sistema financiero y las posibilidades de acceso a crédito hipotecario de las personas, de modo que los grupos emergentes, los deciles III al VI, sigan encontrando en este instrumento la llave de su casa propia”.

Fuente: litoralpress.cl