Artículo: Cinco claves para ordenar tu casa de una vez por todas

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2018-12-28

1. Sigue un proceso y encuentra tu método de organización

Ordenar no consiste en darse la paliza una mañana tonta de domingo y terminar frustrado porque nunca consigues terminar nada. “Moverás tres cosas, pero saldrán otras cuatro para hacer y al final no solucionarás nada”, explica Adelaida Gómez. No basta con tomar conciencia del problema, es necesario también querer solucionarlo y marcarse un objetivo claro: por ejemplo, para esa habitación que se ha quedado como almacén de cajas sin deshacer tras una mudanza reciente, el objetivo puede ser vaciarla y convertirla en un despacho. A continuación, se trata de desglosar ese objetivo en tareas más sencillas: comprobar qué hay en esas cajas llenas, decidir dónde va a ir cada cosa, vaciar las cajas, recolocar lo que haya dentro… “Hay que planificar esas tareas”, añade Gómez. “Pensar en cómo lo vas a hacer, qué materiales necesitarás y cuánto tiempo te va a llevar”.

2. Para ordenar primero tienes que sembrar el caos

Es imposible ordenar sin saber primero qué tenemos en casa. Y para eso es imprescindible poner la casa patas arriba y vaciar armarios, cajones, cajas, estanterías… “Ese caos da miedo porque es una sensación de pérdida de control”, reconoce Adelaida Gómez. Pero es ese caos el único lugar desde el que podremos hacer purga y decidir qué es realmente útil y qué cosas deben salir de casa. “La eliminación es una parte importante, muchas veces el desorden llega porque tenemos demasiadas cosas”, explica Cloti Martínez. “Siempre insto a eliminar, no solo por una cuestión de espacio físico sino también por salud mental. Pero nos cuesta mucho. Recomiendo empezar por cosas con las que tienes un enlace emocional menor”, añade.

Y, después de sembrar el caos, toca volver a ordenar todo. Seleccionamos un aparador, un mueble colgante como cajón desastre o una estantería de metal. Artículos de almacenaje funcionales para mantener el desorden a raya.

Aparador: Organizar no es más que completar un complicado tetris. Una vez que tengamos todo fuera y a la vista, Martínez recomienda “evaluar el espacio físico del que dispones para contener todas tus cosas”. Aprovechar al máximo los muebles de almacenaje es clave: armarios, cajoneras, baúles, cómodas... Y también los aparadores, en madera blanca y líneas nórdicas, que puede hacer las veces de comodín en cualquier habitación de la casa.

Mueble colgante: Tener cada rincón ordenado al milímetro puede resultar abrumador. Por eso es útil designar un cajón de sastre, un lugar para guardar todo aquello que no tiene definido (todavía) un sitio concreto. Si lo colocas en la entrada, como en este mueble colgante con dos cajones de Banak Importa, te puede servir como punto para almacenar el correo, por ejemplo. “Un sitio de desahogo puede ser fenomenal, pero si ese cajón se llena y pasan a ser dos, deja de ser útil”

Estantería de metal: El almacenaje abierto, como esta estantería de metal, es otra buena solución para mantener el caos a raya, sobre todo si se combina con otros accesorios. Se recomienda los archivadores de revistas porque permiten guardar en vertical documentos y objetos sobre una balda o una estantería.

3. Piensa en los accesorios que vas a necesitar

Los accesorios para organizar son los grandes aliados para maximizar cada centímetro libre. Perchas, baldas, ganchos… y sobre todo las cajas, la principal herramienta de orden que utilizan los organizadores profesionales. En este punto también hay que planificar, según explica Adelaida Gómez: “Es importante preparar todos los materiales que vas a necesitar antes de empezar la tarea para así no tener que parar”. Cuidado, de todas formas, con lanzarse a comprar accesorios de forma compulsiva. Es contraproducente. “Los accesorios son muy útiles, pero hay que comprarlos solo después de tener el contenido decidido”

Juego de dos cajas de almacenaje plegables. Con asas, sin asas, plegables, rígidas, más grandes o más pequeñas. Las posibilidades de una caja son infinitas. “Sirven como cajones ficticios, son imprescindibles. Incluso las tapas se pueden aprovechar también”, explica Cloti Martínez. Aunque, como señala la experta, no todas valen para todo: hay que adaptar el continente al contenido y pensar también dónde las vas a colocar y qué función les quieres dar para elegir el modelo idóneo. Este juego de dos cajas, están hechas de tela de algodón y de cartón, y tienen unas dimensiones de 38 x 25 x 25 centímetros.

4. Cuidado con los rincones del caos

En cada casa, hay rincones que parecen imanes capaces de atraer todo el desorden del universo. Para identificarlos, analiza cuál es tu punto débil: si tiendes a acumular papeles, será la oficina; si te pirra comprarte un recuerdo en cada viaje que haces, seguramente tengas las estanterías atestadas. Las tres expertas que hemos consultado coinciden, sin embargo, en que las zonas con más peligro son cuatro: el dormitorio, la cocina, el baño y las superficies planas. “Donde haya una superficie de apoyo libre, ahí se acumulará el desorden”, advierte María Gallay. “Al final, ya ni ves todo lo que has puesto encima porque forma parte del paisaje”.

Caja de plástico con asas de madera (baño). Al organizar espacios como la cocina y el baño, hay que tener en cuenta los materiales que utilizamos. Es recomendable huir del mimbre y recurrir por ejemplo al plástico (debajo, una caja organizadora de baño con asa de madera) porque aguanta mucho mejor la humedad y es más fácil limpiarlo. También es útil en estas zonas utilizar accesorios con asas para poder sacar y después guardar con facilidad los productos del día a día.

 

5. El orden no se mantiene solo

“El orden te da tiempo, te ayuda a ahorrar dinero y también te aporta tranquilidad. Sientes que tu casa es un sitio al que volver y descansar, y no ese lugar donde todo apremia y donde siempre hay una pila de tareas pendientes por hacer”, asegura María Gallay. La lista de beneficios de vivir en un espacio organizado debería ser excusa suficiente para, una vez conquistado el orden, esforzarse en mantenerlo. Pero lo complicado muchas veces empieza precisamente ahí. “El orden no se mantiene solo, lo mantienes tú”, afirma tajante Cloti Martínez.

Para mantener esa disciplina del orden una vez logrado el reto de conseguirlo, proponemos un perchero de pared, un revistero y una bandeja de oficina. Tres artículos que se suman a la lista de recomendaciones a partir de los consejos de las expertas consultadas.

Fuente: elpais.com